Posiciones para dormir para reducir dolores de espalda y cadera

Sus días y noches pueden verse arruinados por la espalda y el dolor de cadera causado por una mala posición para dormir. Cuando duerme en una posición incómoda durante demasiado tiempo, ejerce presión sobre los músculos y causa rigidez e incomodidad.

Factores de riesgo

Es más probable que experimente estos dolores en el cuerpo a medida que lo hace. mayores, generalmente entre los 30 y 50 años de edad. Dormir en un colchón blando y con grumos, tener sobrepeso o tener un problema en la columna vertebral, como un disco resbalado o una enfermedad degenerativa, también puede contribuir al dolor de espalda y cadera. Las mujeres embarazadas también pueden desarrollar dolor de espalda y cadera. El dolor en la cadera durante el sueño puede deberse a una actividad hormonal que afloja los ligamentos durante el embarazo.

Efectos

El dolor de espalda y cadera causado por la mala posición del sueño hace que se dé vueltas y gire y pierda el sueño. Las noches de insomnio pueden empeorar el dolor y afectar sus actividades diarias, el trabajo y la calidad de vida. Pueden hacerlo menos productivo en el trabajo, aumentar el riesgo de lesiones o afectar su concentración.

La falta de sueño también altera las hormonas que regulan el apetito, lo que lo hace más propenso a tener sobrepeso u obesidad. El dolor no tratado puede volverse crónico, lo que lo pone en riesgo de sufrir trastorno de ansiedad y otros tipos de trastornos emocionales. Prevención

Cambie su posición normal para dormir. Después de años de favorecer una posición de sueño sobre otra, puede ser difícil cambiar, así que dale algo de tiempo. Dormir con una almohada debajo de las piernas mientras duerme boca arriba, o entre las rodillas cuando duerme de lado, también puede aliviar el dolor. Duerma en un colchón firme y regularmente gire su colchón para ayudar a mantener su firmeza. Fortalece la espalda y los músculos de la cadera mediante ejercicios dirigidos a los músculos en esas áreas. La postura adecuada al sentarse, estar de pie o realizar actividades como levantar pesas ayudará a mantener los músculos fuertes y en buena forma.

Tratamientos

Los analgésicos de venta libre pueden ayudarlo a lidiar con el dolor de espalda y cadera. Sin embargo, también son duros para el estómago y el hígado. Algunos analgésicos también pueden interactuar con otros medicamentos que esté tomando. Pruebe algunos métodos naturales, como aplicar hielo o una almohadilla térmica, aunque nunca debe dormir con uno. Un baño caliente también puede calmar los dolores y molestias. Un masaje con una crema de capsaicina también puede reducir la inflamación y el dolor después de unos tres a siete días, según el Centro Médico de la Universidad de Maryland. Si tiene sobrepeso, también le ayudará perder esos kilos de más.

Cuándo consultar a un médico

La prevención y el tratamiento en el hogar alivian muchos casos de dolor de espalda y cadera. Sin embargo, si sus dolores no disminuyen después de tres a siete días, debe consultar a un médico. Su dolor puede deberse a un problema más grave, como un disco abultado, irregularidad esquelética o artritis. Su médico evaluará sus síntomas, realizará pruebas neurológicas o tomografía computarizada (TC) y recomendará un tratamiento adicional.