Tratamiento y éxito de la clamidia

La clamidia es una infección bacteriana de transmisión sexual. Las infecciones por clamidia son las enfermedades de transmisión sexual más comunes reportadas en los Estados Unidos. La clamidia puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Sus síntomas pueden pasar desapercibidos durante largos periodos de tiempo. Cuando aparecen síntomas, pueden confundirse con otras enfermedades como infecciones del tracto urinario o gonorrea. La prueba de orina puede identificar las cepas de bacterias que causan infecciones por clamidia.

Strong Immune System

Tener un sistema inmunológico fuerte ayudará al cuerpo a combatir la mayoría de los tipos de infección. Si el sistema inmunológico se debilita debido a una mala alimentación o por otras enfermedades, las infecciones bacterianas pueden tener un tiempo más fácil de establecerse. Comer alimentos sanos y ricos en vitaminas ayudará a mantener el sistema inmunológico lo suficientemente fuerte como para reducir la posibilidad de infecciones.

Medicamentos

Los antibióticos recetados, como la azitromicina y la eritromicina, pueden ser recetados por los médicos para eliminar la infección. La mayoría se administra en dosis diarias que se toman durante un período de 5 a 10 días. Al igual que con cualquier antibiótico, se debe tomar la cantidad total para asegurarse de que se reciba el beneficio completo del medicamento. El tratamiento puede prolongarse si los síntomas persisten.

El jugo de arándano o las cápsulas se pueden tomar para reducir la posibilidad de que las infecciones bacterianas avancen hacia el tracto urinario. Echinacea, saw palmetto y ajo también son suplementos nutricionales que tienen propiedades antibacterianas. Los terapeutas homeopáticos y los profesionales de la medicina china también pueden crear combinaciones de hierbas que son beneficiosas para eliminar y prevenir varios tipos diferentes de infección. Prevención

Las infecciones por clamidia normalmente se transmiten por contacto sexual. Limitar el número de parejas sexuales y practicar sexo seguro reducirá las posibilidades de contraer la infección. El uso de condones puede reducir la posibilidad de infección, pero no ofrecerá una protección completa.

Las buenas prácticas de higiene que incluyen bañarse a diario y lavarse las manos con frecuencia, reducirán los niveles de bacterias que causan los diversos tipos de infecciones por clamidia.

Recurrencia

La recurrencia de infecciones por clamidia es común. No seguir el plan de tratamiento del médico o suspender el uso de los antibióticos recetados puede llevar al restablecimiento de grandes cantidades de bacterias que pueden provocar una infección. Tener relaciones sexuales sin protección con parejas que se sabe que tienen ETS también puede causar una recurrencia. Realice exámenes de detección de ETS con la frecuencia recomendada por un médico.