Qué hacer con niños pequeños que tienen aversiones a los alimentos

Los niños pequeños a veces se niegan a comer ciertos alimentos o tipos de alimentos. Muchos factores pueden contribuir a la aversión a los alimentos, incluyendo la textura, el sabor, el color y la apariencia. Algunos niños pequeños pueden incluso mostrar una aversión a la comida si un tipo de comida toca a otro en un plato. La aversión podría ser psicológica o podría estar relacionada con una alergia a los alimentos, así que lleve a su hijo a un pediatra antes de tratar de resolver el problema por su cuenta. Reacciones

Las aversiones a los alimentos varían según la gravedad. Ciertos alimentos pueden hacer que los niños pequeños hagan muecas o lloren, o pueden causar vómitos, náuseas o escupir. Los casos extremos requieren ayuda profesional, así que lleve a su hijo a un pediatra si las reacciones adversas son graves o si teme que su hijo pueda experimentar una deficiencia nutricional. Mantenga un diario de los hábitos alimenticios de su hijo para que pueda explicar en detalle la aversión a los alimentos.

No empuje

No refuerce la aversión a los alimentos. Muchos padres creen que retener los alimentos favoritos como castigo obligará a los niños pequeños a ceder, pero este método puede empeorar el problema. Además, las recompensas prometedoras, como el tiempo de juego adicional o un juguete especial a cambio de comer alimentos desagradables, pueden reforzar las aversiones a los alimentos.

Eliminación de alimentos

Su objetivo debe ser relajar a su niño, lo que disminuirá la intensidad. Y alcance de la aversión alimentaria. En lugar de disciplinar o intercambiar, elimine la tensión de la situación eliminando los alimentos que no les gustan de la dieta. Si bien esto puede parecer un problema, en realidad tiene un efecto beneficioso. Su niño no será tan combativo cuando llegue el momento de comer, por lo que puede introducir nuevos alimentos con mayor facilidad. Ahora que no hay presión, incorpore al menos un alimento que le guste a su hijo en cada comida, junto con otros alimentos para que pruebe.

Advertencia

Tenga en cuenta que eliminar los alimentos para mitigar la angustia podría no funcionar. En casos severos. Por ejemplo, si su niño tiene una aversión a todos los alimentos verdes, como los vegetales, es posible que no ingiera suficientes vitaminas, minerales y fibra en su dieta. En este caso, siga las recomendaciones del pediatra de su hijo, quien podría sugerir la suplementación con alimentos fortificados con nutrientes apropiados o trabajar con un nutricionista para encontrar sustitutos dietéticos apropiados.

Mostrar y compartir

Una vez que la tensión haya disminuido , modela el comportamiento que quieres inculcar comiendo alimentos saludables. Los niños pequeños tienden a adoptar comportamientos que presencian. Además, introduzca nuevos alimentos con frecuencia para que su niño aprenda a disfrutar de nuevos tipos de experiencias de alimentación. Con un refuerzo positivo, su niño tendrá más probabilidades de abandonar las aversiones actuales a los alimentos y menos probabilidades de adoptar otras nuevas. También haga que su hijo participe en la preparación de las comidas, ya que es más probable que pruebe los alimentos que ha ayudado a preparar. Sin embargo, no ofrezca nuevos alimentos durante las enfermedades, o podría crear asociaciones negativas.