¿Cómo puede el deterioro de la percepción afectar el comportamiento en alguien con demencia?

El deterioro de la percepción, también conocido como anosognosia, es un síntoma común de demencia que puede afectar significativamente el comportamiento de una persona. Se refiere a la incapacidad o falta de conciencia de los propios déficits o deficiencias. Así es como el deterioro de la percepción puede afectar el comportamiento de una persona con demencia:

1. Negación:las personas con demencia pueden negar su pérdida de memoria o dificultades cognitivas. Esta negación puede generar resistencia a la atención y el tratamiento, ya que es posible que no crean que necesitan ayuda.

2. Impulsividad:la percepción deficiente puede resultar en un comportamiento desinhibido. Las personas pueden participar en acciones impulsivas sin considerar las consecuencias, lo que puede generar riesgos para la seguridad y vergüenza social.

3. Agresión:la frustración y la confusión causadas por el deterioro de la percepción pueden manifestarse como agresión. Las personas con demencia pueden volverse irritables y agitarse fácilmente, arremetiendo verbal o físicamente contra sus cuidadores o seres queridos.

4. Resistencia al cambio:el deterioro de la percepción puede dificultar que las personas acepten cambios en sus rutinas o entorno diarios. Pueden volverse resistentes a nuevos planes de atención o a mudarse a una vivienda diferente, lo que genera angustia y conflicto.

5. Retraimiento social:la conciencia de su propio deterioro cognitivo puede hacer que las personas con demencia se retiren de las interacciones sociales. Es posible que eviten situaciones en las que sus déficits puedan ser evidentes, lo que resultará en aislamiento y soledad.

6. Mal juicio:una visión deficiente puede conducir a una capacidad deficiente para tomar decisiones. Las personas pueden tomar decisiones financieras imprudentes, participar en actividades inseguras o descuidar la higiene y la salud personal.

7. Alteración emocional:la alteración de la percepción puede afectar la regulación emocional. Las personas con demencia pueden experimentar cambios de humor, respuestas emocionales inapropiadas o una sensación de desapego de su entorno.

8. Falta de empatía:la incapacidad de reconocer los desafíos que enfrentan los demás puede resultar en una disminución del sentido de empatía. Esto puede generar dificultades para comprender y responder a las necesidades de los cuidadores y seres queridos.

A medida que avanza el deterioro del conocimiento, a las personas les resulta cada vez más difícil gestionar las actividades diarias y tomar decisiones informadas. La atención y el apoyo integrales son esenciales para abordar los desafíos que plantea el deterioro del conocimiento y minimizar su impacto en el comportamiento de las personas con demencia.