¿Cómo se diagnostica a una persona la tricotilomanía y cómo el trastorno dura toda la vida?

Diagnóstico de Tricotilomanía

La tricotilomanía se diagnostica cuando una persona cumple con los siguientes criterios:

- Arranque recurrente del cabello, lo que resulta en una pérdida notable del cabello.

- Intentos repetidos de disminuir o detener el tirón del cabello.

- Angustia o deterioro clínicamente significativo en lo social, ocupacional u otras áreas importantes de funcionamiento.

- La caída del cabello no es causada por otra afección médica (p. ej., enfermedad de la piel, alopecia areata) ni por un medicamento.

Trastorno tricómano de por vida

El curso de la tricotilomanía es variable, pero a menudo persiste durante muchos años. En algunos casos, puede durar toda la vida de una persona. Existe tratamiento para la tricotilomanía que puede ayudar a reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Hay una serie de factores que pueden contribuir a la persistencia de la tricotilomanía. Estos incluyen:

- Factores genéticos: La tricotilomanía parece ser más común en personas que tienen antecedentes familiares del trastorno.

- Factores psicológicos: Las personas con tricotilomanía suelen tener dificultades para controlar el estrés y la ansiedad. También pueden tener baja autoestima y perfeccionismo.

- Factores ambientales: Ciertos factores ambientales, como el abuso o la negligencia, también pueden contribuir al desarrollo de la tricotilomanía.

Existe tratamiento para la tricotilomanía que puede ayudar a reducir los síntomas

El tratamiento para la tricotilomanía generalmente incluye una combinación de terapia, medicación y estrategias de cuidado personal. La terapia puede ayudar a las personas a aprender a manejar el estrés y la ansiedad, desarrollar la autoestima y desarrollar habilidades de afrontamiento. Los medicamentos también pueden ser útiles para reducir la necesidad de arrancarse el cabello. Las estrategias de cuidado personal incluyen usar sombreros o bufandas para cubrir las zonas calvas, evitar los espejos y mantenerse ocupado con actividades que ayuden a distraer la atención de la necesidad de arrancarse el cabello.