No, no debes aplicar hielo directamente en los párpados cuando te duelen los ojos. Si bien las compresas frías pueden ayudar a aliviar algunas molestias oculares, colocar hielo directamente sobre la delicada piel de los párpados puede causar daños. En su lugar, envuelva el hielo o una compresa fría en un paño o toalla limpia y aplíquelo suavemente en los párpados cerrados durante no más de 15 minutos seguidos.