La altura estándar del mostrador de una farmacia debe estar entre 91 y 107 cm (36 y 42 pulgadas). Este rango de altura garantiza que el farmacéutico pueda alcanzar y dispensar medicamentos cómodamente manteniendo una buena postura. También permite una fácil interacción entre el farmacéutico y los pacientes. Además, este rango de altura cumple con los estándares ergonómicos, reduciendo el riesgo de lesiones musculoesqueléticas para el farmacéutico.