¿Puedo hacer ejercicio después de ser tratado por el zócalo seco?

Las extracciones de dientes no solo significan tiempo extra en el consultorio de su dentista y una recuperación dolorosa. También suponen una interrupción frustrante pero necesaria para su rutina de ejercicios. Si su malestar posterior a la extracción aumenta repentinamente al llegar al final de su período de inactividad forzada, no se asuste. Sí, el zócalo seco significa otro viaje al dentista, pero probablemente no demore su regreso a un estilo de vida activo.

Definición

La osteitis alveolar, más conocida como zócalo seco, es una complicación que puede Ocurren después de su extracción dental. La frase se refiere a un escenario en el que el coágulo de sangre que debería formarse dentro de la cavidad del diente no se produce en absoluto, se desprende o se disuelve demasiado pronto. La falta de coágulos de sangre expone los huesos y los nervios, lo que retrasa el proceso de curación, abre el sitio a la infección y causa un dolor intenso.

Tratamiento

El zócalo seco no es, estrictamente hablando, una condición tratable. Pasará por su cuenta a medida que el sitio de extracción se cure. La respuesta médica al zócalo seco consiste principalmente en el alivio del dolor y la prevención de infecciones. Primero, su dentista eliminará la cavidad para asegurarse de que no queden restos de comida u otros residuos. A continuación, aplicará un vendaje medicado que contrarresta el dolor mientras bloquea la exposición de los huesos y los nervios. Es probable que comience a experimentar algo de alivio del dolor en unas pocas horas.

Cuidados postoperatorios

Es posible que deba regresar a su dentista cada pocos días para realizar cambios y evaluaciones del apósito hasta que se resuelva el problema. Después de que ya no se requieran los vendajes, su dentista le dará instrucciones sobre cómo, y durante cuánto tiempo, enjuagar el enchufe en su casa. Es posible que también necesite tomar analgésicos recetados.

Consideraciones sobre el ejercicio

Las restricciones en el ejercicio tienen más que ver con el cuidado posterior a la extracción de los dientes que con el tratamiento de la zona seca. La actividad vigorosa podría desalojar el coágulo de sangre del sitio de extracción. Esto ya no es una preocupación en el caso de la cavidad seca porque no existe coágulo de sangre para desalojar. Evitar la inmersión o el lavado del apósito medicado puede restringir la actividad de natación. Cualquier medicamento para el dolor que su dentista le recete durante el tratamiento con el zócalo seco puede causar mareos y efectos secundarios similares. Esto podría contraindicar algunas formas de ejercicio, como correr, andar en bicicleta, nadar u operar máquinas de pesas. En su lugar, podría participar con precaución en formas suaves de ejercicio en las que caerse no sea un riesgo. Dígale a su dentista acerca de cualquier plan de ejercicios que tenga en mente para que ella pueda aconsejarle mejor contra riesgos innecesarios.