Una lectura de presión arterial de 97 sobre 58 mmHg generalmente se considera normal y está dentro del rango normal para el embarazo. Sin embargo, siempre es una buena idea consultar con su médico si tiene alguna inquietud o si experimenta algún síntoma nuevo o persistente durante el embarazo. Su médico puede evaluar su salud general y brindarle orientación y recomendaciones personalizadas.