Cómo dejar de comer azúcar para perder peso

Dos de cada tres adultos estadounidenses tienen sobrepeso o son obesos, y la insaciable golosa de la nación es, al menos en parte, la culpable, según la Escuela de Salud Pública de Harvard. El estadounidense promedio consume 22 cucharaditas de azúcar por día, triplicando para cuadruplicar el límite de 6 a 9 cucharaditas recomendado por la American Heart Association. Si bien renunciar al azúcar ayudará en sus esfuerzos para perder peso y mejorará su salud en general, será difícil controlar los antojos, pero sea paciente y siga intentando.

Beba agua en lugar de refrescos o jugos. La soda promedio de 20 onzas contiene la friolera de 15 a 18 cucharaditas de azúcar y 240 calorías, según la Escuela de Salud Pública de Harvard. Los jugos de frutas y las bebidas deportivas son igualmente azucarados, por lo que el agua es su opción más saludable. Si no puede soportar el sabor del agua del grifo, exprima un limón en un vaso de agua con gas para tomar una bebida refrescante.

Coma regularmente. Según se informa la Universidad de California, cuando se saltea las comidas, el azúcar en la sangre disminuye y aumentan los antojos de alimentos azucarados. Mantenga sus niveles de azúcar estables comiendo una pequeña comida o merienda cada tres o cuatro horas. Combine proteínas con granos enteros para mantener su estómago lleno y evitar comer en exceso más tarde. Por ejemplo, es posible que tenga una manzana con mantequilla de maní o un huevo en tostadas integrales.

Satisfaga su gusto por lo dulce con azúcares naturales. En lugar de buscar una barra de chocolate, toma un bocado de una manzana. La fruta está cargada de vitaminas y minerales esenciales y se endulza con un azúcar natural llamado fructosa. Puede llevar tiempo, pero con el tiempo sus papilas gustativas se adaptarán al sabor de la comida real.

Omita su mañana, Joe. La cafeína que se encuentra en el café y el té puede alterar el nivel de azúcar en la sangre, dice la Universidad de California, lo que lo deja vulnerable a los caprichos de su gusto por lo dulce. En su lugar, tome café descafeinado o té de hierbas.

Asóciese con un amigo o familiar. Renunciar al azúcar puede ser increíblemente difícil, y sus posibilidades de éxito son mejores si tiene algún tipo de responsabilidad. Pídale a un ser querido que lo acompañe en su viaje de alimentación saludable y pérdida de peso. Lleve un diario de alimentos e intercambíelo con su amigo para que otra persona sepa si usted se desliza y come un pedazo de pastel. La culpa puede ser un poderoso motivador para seguir una dieta sin azúcar.

Sugerencia

Los viajes para perder peso a menudo están plagados de emociones y sentimientos difíciles. Considere compartir su viaje con un terapeuta que pueda sugerir técnicas para hacer frente a los antojos y la alimentación emocional.